Estatua de Goya, Frederic Marés 1959
Fue el Banco Zaragozano quien decidió encargar directamente al escultor catalán Federico Marés esta tarea, escultor que por otro lado ya había trabajado para esta entidad en la decoración de la fachada que la sede del Banco Zaragozano tenía en Madrid.
El proyecto se concibe como una obra dotada de "monumentalidad sobria" , en palabras del escultor, al igual que el conjunto arquitectónico en el que se instala, consiguiendo uno de los propósitos deseados por su autor: que el monumento fuera "compatible con el arte de todos los tiempos". La figura de Goya es la parte más destacada del grupo escultórico. Todas las líneas compositivas del conjunto convergen hacia él, mientras que por el material empleado, el bronce, destaca del muro - pedestal que le sirve de fondo. A los pies de esta figura principal, se sitúan dos parejas de majos y majas inspirados en algunos de sus tapices y cuadros dedicados a meriendas campestres.